Sobre el tratamiento
Un ritual facial profundamente manual que combina el masaje con piedras de Gua Sha con técnicas precisas pensadas para estimular, drenar y revitalizar el rostro.
El trabajo con la piedra libera las tensiones acumuladas en la mandíbula, las sienes y el cuello, activa la circulación y favorece el drenaje de los líquidos retenidos, ayudando a redefinir el óvalo del rostro. La piel recupera luminosidad, elasticidad y una sensación real de descanso. Cada movimiento se adapta al ritmo y a las necesidades de cada persona, respetando siempre el equilibrio natural del rostro.
Un tratamiento pausado, consciente y efectivo, donde las manos y la experiencia profesional son la esencia de todo el proceso.